DE LAS 3R´s A LAS 7R´s

 

La campaña de información y sensibilización ‘Acierta con la orgánica’, además de informar sobre la correcta separación de los residuos orgánicos en el nuevo contenedor de tapa marrón y resolver dudas sobre el resto de residuos, pretende concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de las “3R´s” y sobre cómo nuestros hábitos de vida y consumo afectan a la generación de residuos y su posterior gestión.

 

La regla de las 3R´s, parte de tres principios fundamentales, que son: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

 

  • Reducir: disminuir la cantidad de productos que consumimos o de residuos que generamos.
  • Reutilizar: volver a usar las cosas, para el mismo fin u otro distinto para el que fueron creadas. De esta forma, se alarga su vida útil.
  • Reciclar: convertir los residuos generados en materia prima para la fabricación de nuevos productos.

¿Cómo podemos reducir la cantidad de residuos que generamos? Necesitamos cambiar nuestros hábitos de consumo. Se trata de pequeños gestos y acciones cotidianas —comprar productos a granel (fruta, verdura, legumbres), aprovechar al máximo los productos adquiridos (electrodomésticos, material de oficina, móviles, ordenadores…), crear recetas de aprovechamiento para reducir el desperdicio alimentario, evitar el uso de bolsas de plástico desechables yendo a comprar con nuestra propia bolsa o carrito de la compra…—, a través de los cuales podemos conseguirlo.

 

Debemos detener la cultura del “usar y tirar” fomentando la reutilización. Cada vez son más las tiendas de compraventa de objetos de segunda mano o las iniciativas de intercambio para poder dar una segunda vida a los objetos que ya no se utilizan, como ReMAD, iniciativa del Ayuntamiento de Madrid para fomentar la reutilización a través de un sistema de intercambio de objetos en los 16 puntos limpios fijos de la ciudad.

 

No obstante, en ocasiones no se puede evitar generar residuos. Es entonces cuando debemos colaborar en su correcta gestión separándolos en nuestros hogares, para facilitar su reciclaje y transformación en nuevas materias primas y evitar así la extracción y el consumo de recursos naturales (más costosos y escasos).

 

Pero, ¿qué ocurre con aquellos productos que no se pueden reutilizar o reciclar? Una vez convertidos en residuos, se depositan en un vertedero de forma permanente o se someten a procesos de valorización energética, siempre que eso sea posible. Si no ponemos en práctica la regla de las 3R´s, la cantidad de residuos que llegan a estos tratamientos finales es enorme, llegando a suponer un problema a medio-largo plazo, dado que la capacidad de los vertederos de albergar los rechazos de tratamientos o los residuos no valorizables, es limitada.

 

Hoy día nos enfrentamos a un nuevo reto: realizar una transición real del modelo económico y de consumo actual, basado en la linealidad (extraer materias primas, producir, consumir y desechar), a un nuevo modelo de economía circular.

 

Por ese motivo, la UE ha establecido como objetivo para el año 2030 la transición hacia este nuevo modelo, en el que, antes de sacar un producto al mercado, se tengan en cuenta una serie de criterios de sostenibilidad, tanto en la extracción y uso de las materias primas como durante el proceso de producción, distribución, reutilización y reciclaje.

 

La transición de la economía lineal a la circular y la evolución del conocimiento en materia de gestión de residuos hacen que la regla de las 3R se redefina y se detalle, aumentando el número de acciones, para conseguir los objetivos marcados por la ley y llegar a una gestión de los residuos más eficaz. De esta manera, hemos pasado de las 3R´s a las 7R´s: Reducir, Reutilizar, Reparar, Renovar, Recuperar, Reciclar y Rediseñar.

 

Cada uno de nosotros, como ciudadanos de Madrid, formamos parte de la solución ante la problemática de los residuos. Comenzar a trabajar las 3R´s puede ser un punto de partida, pero tenemos que ir más allá. Por ese motivo, os recomendamos ser responsables, ser conscientes y trabajar las 7R´s.

 

Recuerda que el mejor residuo es el que no se produce.

 

¡Cuando yo colaboro, yo acierto!

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